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Por qué el huerto ecológico - parte 3

26-02-2018

Una vez que hemos decidido lanzarnos a la aventura de cultivar nuestro huerto y tenemos claras las especies y variedades que vamos a utilizar, el siguiente paso será saber cuál es el momento adecuado para hacerlo. Hay variedades de invierno, como las coles, y variedades de verano, como los tomates. En cada época plantaremos las variedades adecuadas de la temporada. La época de plantación más común en los huertos urbanos es la primavera, ya que es cuando más variedades se pueden plantar y, dentro de la primavera, según la región donde nos encontremos, variará el momento adecuado para el momento exacto de plantación, ya que las condiciones climáticas son muy diferentes. En las regiones del interior habrá que tener cuidado con las heladas primaverales, por lo que no estará de más tener previsto algún tipo de protección a modo de invernadero que pueda colocarse en las noches de posibles heladas.

Otra decisión muy importante, y que no siempre se tiene en cuenta, es la elección de un sustrato adecuado. Un sistema radicular sano y bien desarrollado es fundamental para que las plantas tengan un crecimiento óptimo de hojas y frutos. Las raíces son la boca de las plantas, por lo que el sustrato tenemos que intentar que sea de la mejor calidad posible. Existen multitud de sustratos comerciales, pero hay que tener cuidado en la elección, ya que muchos de ellos son incluso perjudiciales para las plantas, ya que para abaratar el producto mezclan componentes no muy adecuados para el desarrollo radicular y la asimilación de nutrientes. Lo mejor es ir a viveros especializados y preguntar para que nos asesore un experto. Una vez comprado un buen sustrato, podemos mejorarlo con materia orgánica vegetal o de procedencia animal como el guano. Mezclando el abono orgánico con el sustrato, nos proporcionará alimento durante todo el tiempo del cultivo.

La aplicación de buenos abonos orgánicos es suficiente para el correcto desarrollo de las plantas, no teniendo por qué ser necesaria la aplicación de abonos químicos. Recordamos que el abuso de abonos químicos no mejora la calidad del producto y puede aumentar la aparición de plagas y enfermedades, sobre todo los abonos que contienen alto contenido en nitrógeno. Ademas, al cultivar en recipientes de volúmenes pequeños de tierra, un exceso de abono químico salinizará el sustrato, quemando las raíces existentes y no dejando que crezcan nuevas.

Ya tenemos plantado nuestro huerto, ahora tendremos que mantenerlo. Lo primero es mantener un adecuado régimen de riegos. Al plantar en recipientes con volúmenes de tierra pequeños, tenemos que pensar que el agua no va a durar lo mismo que cuando plantamos directamente en la tierra, con lo cual tendremos que estar más pendientes. Lo más recomendable será colocar un sistema de riego por goteo. Los sistemas de riego por goteo son muy económicos y fáciles de colocar, nos asegurarán el riego cuando sea necesario y nos liberan de tener que estar pendientes de ello. Lo importante será hacer una buena programación, a la que habrá que aplicar una buena dosis de sentido común. Podemos dar una orientación, pero tendremos que fijarnos en factores que cambian como las heladas, el viento, la lluvia etc. Al plantar en primavera al principio las plantas son pequeñas y no necesitan mucha agua, pero al estar recién plantadas y no tener mucha raíz, no le podrá faltar el agua y según el calor que haga, habrá que regar todos los días una vez, o cada dos días. Según vayan pasando los días, las plantas tendrán más raíces, pero también más tamaño, y también hará más calor, por lo que habrá que ir aumentando los riegos hasta los dos riegos al día del verano. Lo normal en pleno verano, es programar para regar dos veces al día, uno a las ocho de la mañana y otro a las ocho de la tarde, de esta forma las plantas, que ya estarán en plena producción, no sufrirán estrés.

El tiempo de riego dependerá del agua que salga por los goteros, pero una vez que pongamos en marcha el riego podemos calcularlo haciendo que pare cuando empieza a salir agua por los drenajes. Luego el tiempo lo podemos poner un poco menos o más según vayamos viendo.

Un truco para ahorrar agua y que la planta tenga menos estrés, es poner un mulching encima de la tierra. Un mulching y bueno y barato es la arena, por ejemplo, la de río.

Cuando veamos alguna plaga o enfermedad, lo mejor es ir a un vivero profesional, donde hay personales titulados con experiencia y le aconsejaran los productos adecuados para los problemas sólo cuando sea necesaria su aplicación.



Artículo de Julio Peña Martínez

Director Gerente de Viveros Peña


Etiquetas: huerto urbano, ecológico, ecología, sostenibilidad, huerting, huerto portátil, Viveros Peña


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